El complejo mundo de las motivaciones

El miércoles pasado @ivanlogra y yo estuvimos en el evento de Iniciador Madrid. Fernando Moreno de ICSW dio una pequeña charla sobre su experiencia personal, la cual incluye un buen número de éxitos, pero también un gran fracaso hace unos años del cual ha sabido levantarse para cosechar aún más éxitos que antes. Fue una sesión muy interesante, lo cual ocasionó que la ronda de preguntas fuera casi tan larga como la charla.

ICSW tiene una metodología de trabajo absolutamente práctica. Tienen una idea (principalmente de venta en la web, ya sean relojes, cintas de hipnosis o casitas de muñecas), desarrollan una web muy sencilla y de bajo coste. Si vende, se invierten más recursos, si no vende se deja en stand by hasta que se les ocurra alguna cosa nueva.

De camino a la parada del bus Iván y yo coincidíamos en que esta metodología es evidentemente exitosa, pero la encontrábamos fría, falta de esa conexión emocional con el producto, el sector o el mercado. Percepción injusta y apresurada por nuestra parte. Esta mañana recordé que durante su “discurso” Fernando nos contó que de niño lo que más le gustaba era construir cosas con Lego; luego NO jugaba con ellas, su placer radicaba en construir, en crear algo…, así pues, sí que hay una conexión emocional, una motivación para darlo todo día tras día: Crear nuevos proyectos de éxito. Existen, obviamente, diferentes motivaciones a la hora de montar un negocio.  El escenario sobre el que se hacen películas es que te apasione el sector (pienso en @arrola y su reconocido coches.com),  luego está el caso de Fernando, quizás menos “Holliwoodesco”, porque cada día se te ocurren cosas diferentes de variedad de sectores y lo que más disfrutas en la vida es trabajar sobre tus ideas y verlas convertirse en realidad y, finalmente, una combinación de estas dos opciones.

Yo reconozco encontrarme en este último grupo. Me motiva muchísimo crear y levantar proyectos, sin embargo, después de más de un año de trabajo en animalvitae, emprendiendo en un sector con el que se genera una enorme conexión emocional (mascotas) noto la diferencia con otros sectores que no me generaban tanto engagement.

Y a ti, ¿qué te motiva?

Hablamos…

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Zona de confort masificada…

No es secreto para nadie que cada lugar de este planeta (y supongo que de otros) tiene su propia cultura: sus costumbres, tradiciones, creencias…

No sé si es por estas diferencias culturales, por referentes históricos o hasta por inconsciente colectivo, pero una de las diferencias que más me ha llamado la atención siempre es la “visión de futuro” que hay en Venezuela y su diferencia con la que siento que hay aquí en España.

Yo crecí en Venezuela, donde el término emprendimiento no se usaba como vocablo habitual, pero era una realidad masiva. Para evitar generalizar voy a decir que un elevado porcentaje de la población sueña con tener un negocio propio, aún cuando esto signifique “alejarse” de la carrera que estudiaron. Allí (donde no hay una jubilación digna, todo sea dicho), la idea de trabajar para otro es una manera de preparar el terreno para luego “montar algo que sea mío”. Me voy a permitir utilizar el ejemplo de dos buenos amigos:

Rolando es abogado (le costó, pero al final se apiadaron de él jeje), sin embargo tiene una empresa de organización de eventos y está especializado en espectáculos pirotécnicos. De hecho, gracias a su trabajo logró pagar su carrera universitaria. ¿Trabajará algún día como abogado? Puede que sí, pero tengo mis dudas…

Ricardo es Licenciado en Gerencia hotelera (estudiamos juntos gran parte de la carrera). Cuando salió de la universidad trabajó como encargado en el bar de un amigo, luego trabajó en el departamento comercial de una de las cadenas de cines más grande de Venezuela, empleo que dejó para montar su propia empresa de publicidad y un par de “corners” de venta de helados en sendos centros comerciales.

Mientras tanto, aquí en España y, nuevamente, sin intención de generalizar, la gente siente un temor elevadísimo de “montar su negocio”. Trabajar para otro es el escenario ideal y ser funcionario un sueño peligrosamente generalizado.

Yo creo que el mercado da para todos: funcionarios, asalariados, emprendedores, multinacionales, PYMES…, lo que me preocupa son las proporciones; y dando un paso más, me pregunto si esta búsqueda masiva de estabilidad no tiene parte de culpa en esta época de inestabilidad económica, política y social que nos toca vivir.

¿Qué te parece?

Hablamos…